El piloto argentino mostró un gran rendimiento desde el inicio, siendo el más rápido en clasificación y confirmando su potencial con un sólido tercer puesto en la Carrera 1, resultado que le permitió subir al podio y sumar un resultado importante para el equipo.
Sin embargo, cuando todo parecía encaminado para seguir peleando adelante, la Carrera 2 terminó de la peor manera tras un accidente que lo obligó a abandonar y lo dejó sin posibilidades de disputar la tercera competencia del fin de semana.
Más allá del cierre complicado, Sebring dejó aspectos muy positivos para Olaverria y el Aventín F4 Team, que demostraron velocidad, competitividad y el potencial necesario para seguir siendo protagonistas en la temporada. Un balance agridulce, pero con señales claras de que el trabajo viene dando resultados.